Blog · Clínicas y estética

Clínicas y centros de estética: enseñar tratamientos sin el folleto de siempre

Un tratamiento necesita explicarse: en qué consiste, cuánto dura, cuántas sesiones y qué precio. Eso no cabe en un díptico y sí en una carta digital.

Un centro de estética o una clínica de fisioterapia vende algo que el cliente no ve antes de comprarlo. No hay plato que enseñar: hay una explicación.

Y esa explicación vive hoy en tres sitios que no se hablan entre sí: el folleto de la sala de espera, la web —que se actualizó hace dos años— y lo que cuenta quien atiende el teléfono.

Un tratamiento es un producto con más letra

Todo lo que necesita cabe en una ficha:

  • Nombre y descripción corta: qué es, en una línea, y cuánto dura.
  • Descripción larga: en qué consiste sesión a sesión, qué se nota y cuándo, qué cuidados hay después.
  • Foto.
  • Varios precios en la misma ficha: sesión suelta, bono de 5, bono de 10. No son tres tratamientos.

Esa descripción larga es la que hace el trabajo comercial. Es la conversación que hoy tiene alguien por teléfono, escrita una vez.

Cómo se ordena

Por lo que busca el paciente, no por cómo lo tenéis en la agenda:

PortadaDentro
FisioterapiaSesiones · Punción seca · Suelo pélvico · Deportiva
Estética facialLimpieza · Peeling · Ácido hialurónico
CorporalPresoterapia · Radiofrecuencia · Masaje
Bonos y packsLos combinados

Los bonos, que es donde está el negocio

Un bono es un menú: tiene un precio para el conjunto y se organiza en partes con lo que incluye. Igual que un menú del día, pero de tratamientos.

Y dentro del bono los tratamientos no llevan precio suelto, a propósito: el precio es el del bono. Si algo tiene suplemento, se dice en su descripción.

Lo que cambia con el tiempo

Los precios de un centro se mueven, y las promociones de temporada también. Se cambian desde el móvil y salen al instante.

Y lo que deja de ofrecerse se apaga: sigue ahí con su ficha escrita, listo para cuando vuelva, pero no lo ve nadie.

Dónde va el QR

En la sala de espera, en la puerta y en la tarjeta que se entrega al cobrar. Ese tercero es el que más rinde: el paciente que acaba de salir contento es el que va a mirar qué más hacéis.

Y el papel

El díptico sigue teniendo sentido para la sala de espera. Sale en PDF de los mismos datos, así que deja de ser una cosa aparte que se queda vieja.

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