Peluquerías y barberías: la carta de servicios que no cabe en la pared
Corte, color, tratamientos y productos, cada uno con su duración y su precio según el pelo. Cómo enseñarlo sin el cartel de veinte líneas de la entrada.
El cartel de precios de una peluquería es siempre el mismo: veinte líneas en vinilo junto al espejo, con algunos precios tachados y un «desde» que no dice nada.
Y aun así, la mitad de las preguntas del teléfono son «¿cuánto cuesta esto?».
Un servicio es exactamente lo mismo que un plato
Tiene nombre, descripción, foto, duración y precio. Se crea igual, y se ordena igual:
| Portada | Dentro |
|---|---|
| Peluquería | Corte · Color · Mechas · Recogidos |
| Barbería | Barba · Afeitado clásico · Cabeza |
| Tratamientos | Hidratación · Keratina · Anticaída |
| Productos | Champús · Ceras · Aceites |
El precio según el pelo
Es lo que hace inútil al cartel de la pared: un color no vale lo mismo en pelo corto que en pelo largo.
Un producto puede llevar varios precios en la misma ficha: «corto», «media melena», «largo». No son tres servicios, es uno con tres precios. Y cuando subes tarifas, subes una vez.
La duración, que es lo que de verdad preguntan
Media hora o dos horas y media cambia si alguien puede venir el jueves. Va en la descripción corta, la que se lee sin abrir nada: «Color completo · 2 h».
Con eso, el cliente ya sabe si le cabe en la agenda antes de llamar.
Lo que se explica y no se dice
La descripción larga, la que solo aparece al abrir el servicio, es donde caben:
- En qué consiste el tratamiento, paso a paso.
- Cuánto dura el efecto.
- Cada cuánto conviene repetirlo.
- Qué mantenimiento necesita en casa —y ahí, el producto que vendes—.
Eso es lo que convierte una lista de precios en algo que vende.
Los productos, que es el margen olvidado
Casi todas las peluquerías venden producto y casi ninguna lo enseña. Puesto en la carta, con foto y precio, y citado en la ficha del tratamiento que lo necesita, se vende solo.
Y como un producto de venta puede aparecer también dentro de la ficha de un servicio, el mismo champú puede estar en «Productos» y citado en tres tratamientos, con un solo precio que se cambia una vez.
El QR
En el espejo de cada puesto, en la puerta y en la tarjeta que se da al cobrar. No caduca: cambias los precios en enero y los tres siguen valiendo.
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