Blog · Cartas digitales

Tabernas de toda la vida: digitalizar la carta sin perder el carácter

El miedo de toda taberna es que la carta digital la convierta en una cadena. No tiene por qué: cómo mantener la pizarra del día y el aire de siempre con un QR en la mesa.

Hay un miedo razonable en las tabernas que llevan cuarenta años abiertas: que poner un QR en la mesa las convierta en un sitio sin alma, igual a cualquier franquicia.

Es un miedo razonable porque pasa, cuando la carta digital se monta como una lista de formulario. Pero no es obligatorio, y la parte que da carácter es justo la que se puede conservar.

La pizarra del día sigue siendo la pizarra del día

Lo que hace una taberna es que hoy hay callos y mañana no. Eso, que en una carta impresa es imposible de mantener, aquí es el uso normal.

  • Los platos del día se encienden por la mañana y se apagan al acabarse.
  • El que se acabó a las dos y media desaparece de la carta a las dos y media.
  • Nadie pide algo que ya no hay, y el camarero no repite quince veces lo mismo.

Y la pizarra de verdad, la de tiza en la pared, se queda donde está. Una cosa no quita la otra.

Que la carta se parezca a la casa

En Gestión › Ajustes › Diseño de la carta se elige el fondo, la tipografía y los colores. Una taberna no tiene por qué verse en blanco y azul de aplicación: se puede ir a crema, a letra con serif, a un fondo oscuro con la foto de la barra en la cabecera.

El tiempo que lleva es una tarde, y luego se queda.

Lo que sí gana la casa

Tres cosas concretas que en papel no se tienen:

Los alérgenos, bien puestos. Marcados plato a plato, con su icono, sin que nadie tenga que ir a cocina a preguntar. Es una obligación legal y en las cartas de toda la vida es lo que peor suele estar.

Los precios cuadrados. Cuando sube el proveedor, se cambia una vez y cambia en la carta y en el papel, porque salen del mismo sitio. Se acabó el precio tachado a bolígrafo.

Saber qué se mira. En Gestión › Analytics, los platos más vistos. En una taberna suele haber una sorpresa ahí: lo que la gente consulta no siempre es lo que más se vende, y esa diferencia dice dónde está mal colocado el plato en la carta.

Y el papel no se va

Para la puerta, para la terraza con sol y para el cliente de siempre que no va a escanear nada. Se saca en PDF desde el icono de la impresora, a una o dos columnas, y sale de los mismos datos.

Que es la única forma de que el papel y el móvil no digan precios distintos.

Sigue leyendo