Blog · Cartas digitales

Cuánto cuesta una carta digital y qué se paga en cada tramo

Los precios del sector van de gratis a 60 € al mes por lo que parece lo mismo. Qué hay detrás de cada tramo y en qué te la puedes jugar.

Buscas «carta digital» y encuentras desde herramientas gratuitas hasta cuotas de 60 € al mes. Todas dicen lo mismo en la portada. La diferencia está en cosas que no se ven hasta el tercer mes.

Lo gratis

Existen y funcionan para empezar. Lo que suele faltar:

  • El dominio es suyo. Tu carta vive en suempresa.com/tu-bar-123. Si te vas, empiezas de cero y el QR impreso no vale.
  • Publicidad de la herramienta dentro de tu carta.
  • Límite de platos o de fotos.
  • Sin soporte. Cuando algo no funciona un sábado a las dos, no hay a quién escribir.

Para un bar que quiere probar, sirve. Para uno que va a imprimir doscientas pegatinas, no.

El tramo medio

Aquí está casi todo el sector. Lo que deberías mirar antes de firmar:

  • ¿La carta está en un dominio tuyo o en un subdominio? Un subdominio propio —tubar.eldominio.app— es suficiente y es tuyo mientras seas cliente.
  • ¿Cuántos idiomas entran y si traducir es manual o de una vez.
  • ¿Sale en PDF? Porque el papel sigue haciendo falta y si no sale de los mismos datos, acabarás manteniendo dos cartas.
  • ¿Hay alérgenos por plato, con icono, o solo un texto libre?
  • ¿Puedes ver cuánta gente la abre?

Lo caro

A partir de cierto precio ya no estás pagando la carta: pagas pedidos y cobro en mesa, integración con TPV o reservas. Está bien si lo vas a usar. Si solo quieres la carta, es pagar de más.

El coste que nadie pone en la tabla

El tiempo. Una herramienta en la que cambiar un precio son cuatro pantallas te cuesta más que la diferencia de cuota, porque el resultado es que no se cambia.

La prueba antes de contratar nada: pide una demo y cambia un precio tú mismo. Si tardas más de un minuto, ese es tu coste real.

Y una pregunta que casi nadie hace

¿Qué pasa si me voy? Que te puedas llevar tus datos —los platos, las descripciones, las fotos— no es un detalle menor cuando llevas dos años metiendo información.

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