Cambiar la carta de temporada sin volverte loco (ni cerrar dos días)
El método: copiar, montar en paralelo con la copia apagada y hacer el cambio en dos toques. Y por qué la carta vieja no se borra nunca.
Cambiar la carta es la faena de dos veces al año, y con papel es una semana de trabajo: rehacer el documento, revisarlo, mandarlo a imprenta, esperar y repartir.
En digital son tres pasos y el cambio en sí dura dos toques.
El método
1. Copia la carta actual
El botón Copiar de la fila de la sección duplica la sección con todo lo que lleva dentro: subsecciones, platos y su orden.
Llámala «Carta de verano» y déjala apagada. Nadie la ve mientras la montas.
2. Móntala en paralelo
Con la copia apagada puedes tardar lo que quieras. Vas quitando lo que sale, metiendo lo que entra y arrastrando el orden.
Los platos nuevos se crean en «Productos» como siempre. Los que salen de temporada no se borran: se quedan ahí para el año que viene.
3. El cambio
Apagas la vieja, enciendes la nueva. Dos toques, y sale al instante.
La vieja se queda apagada, completa, esperando. En octubre se enciende y ya está: no hay que volver a escribir ochenta fichas.
Lo que se gana al no borrar
Este es el cambio de costumbre más grande respecto al papel: la carta de verano no desaparece en septiembre, se apaga.
A los dos años tienes cuatro cartas montadas —verano, invierno, Navidad, temporada de setas— y cambiar de una a otra es un interruptor.
Lo que hay que revisar antes de encender
Tres cosas, siempre:
- Que ningún plato se haya quedado sin precio. Es el fallo más común y el que más se nota.
- Que los alérgenos estén marcados en los platos nuevos.
- Que el orden esté puesto, con lo que quieres vender arriba de cada sección.
Y el papel, cuando toque
Ahora sí: se saca el PDF desde el icono de la impresora, con la carta nueva ya encendida, y se manda a imprenta.
Una vez por temporada, en vez de cada vez que se mueve un precio. Esa es la diferencia.
Sigue leyendo
Primeros pasos
Carta digital para un bar pequeño, sin saber de informática
No hace falta tener veinte mesas ni a alguien que sepa de tecnología. Lo que necesita un bar de barrio, lo que no necesita, y qué se puede dejar para más adelante.
Cartas digitales
Qué es una carta digital y en qué se diferencia de un PDF colgado
Casi todos los restaurantes que dicen tener carta digital tienen un PDF. Se parecen en el QR y en nada más. Esta es la diferencia, y por qué se nota en la cuenta.
Primeros pasos
Del papel al QR: montar tu carta digital en una tarde
El orden importa más que las horas. Este es el que funciona: datos, productos, secciones, precios y QR. Con una carta de 80 platos se hace en una tarde y sin ayuda.
Primeros pasos
Doce preguntas antes de contratar una carta digital
Todas las portadas dicen lo mismo. Estas doce preguntas separan lo que vas a usar de lo que vas a lamentar, y ninguna se contesta con «sí, claro».
