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Asadores: el tiempo de espera es parte de la carta

Un cordero al horno tarda hora y media y hay que encargarlo. Eso no cabe en una carta de papel y es lo primero que hay que decir.

En un asador hay platos que no se piden: se encargan. El cordero, el cochinillo, el chuletón de kilo y medio. Y esa información —que hay que avisar con antelación o que tarda hora y media— es la primera que necesita el cliente y la última que aparece en la carta.

Lo que hay que escribir en la corta

La descripción corta se lee en el listado, sin abrir nada. Ahí, en once palabras:

«Encargo con 24 h · 1/4 de cordero · 2-3 personas»

Y para lo que no hay que encargar pero tarda:

«Al horno de leña, 90 minutos»

Nada de esto cabe en una carta impresa sin llenarla de asteriscos.

El peso y las raciones

Un chuletón no tiene un precio: tiene un precio por peso o por ración. Un producto lleva varios precios en la misma ficha: «medio kilo», «un kilo», «para dos», «para cuatro».

Es uno, no cuatro. Cuando sube el proveedor, se cambia una vez.

El género que hoy no hay

En un asador entra lo que entra. El corte que no ha llegado se apaga con su interruptor y desaparece. Mañana se enciende.

Y no se borra: la ficha —con su descripción larga, sus alérgenos, su foto— sigue ahí.

La descripción larga, donde se justifica el precio

Un cordero a 60 € necesita cinco líneas:

  • De dónde viene y de qué raza.
  • Cómo se hace: horno de leña, tiempo, si se riega.
  • Con qué va de guarnición y qué se recomienda beber, de tu propia carta de vinos.
  • Para cuántos es de verdad, que no es lo mismo lo que dice la carta que lo que come una mesa.

El aviso general, arriba del todo

Lo que más malentendidos evita, en el banner de promociones:

«Los asados se encargan con 24 horas de antelación»

Ahí lo ve todo el que abre la carta, incluida la mesa que acaba de sentarse pensando en cordero.

Y el vino

En un asador el vino es la mitad del ticket. Como un producto se crea una vez y se coloca donde haga falta, el mismo tinto puede estar en la carta de vinos y citado en la ficha del cordero, con un solo precio que se cambia una vez.

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