Blog · Cartas digitales

Panaderías y obradores: catálogo, encargos y lo que hay hoy

Una panadería vende lo que hay hoy y lo que se encarga con dos días. Son dos listas distintas y la mayoría solo enseña una: la del mostrador.

En una panadería con obrador hay dos negocios distintos y solo uno está a la vista.

El primero es el mostrador: lo que hay hoy, lo que se ve. El segundo son los encargos —tartas, roscones, bandejas para eventos— y ese vive en la cabeza de quien atiende y en una libreta.

Dos secciones de portada

Una sección de primer nivel es una carta entera: es lo que le sale al cliente al escanear. Así que:

PortadaDentro
Hoy en el mostradorPanes · Bollería · Salados
Por encargoTartas · Celebraciones · Bandejas
TemporadaRoscón · Torrijas · Huesos de santo

El QR va en el mostrador y en la bolsa. Y esa tercera sección se enciende y se apaga con la temporada: los roscones existen en diciembre y desaparecen en enero sin tocar nada más.

Lo que un encargo necesita en la ficha

Aquí es donde una carta digital gana de largo a un cartel:

  • La foto, que en repostería es media venta.
  • La descripción larga: de qué es el bizcocho, qué relleno lleva, si se puede sin gluten.
  • El aviso mínimo: «se encarga con 48 horas». Escrito en la ficha, no dicho quince veces al día.
  • Varios precios en una sola ficha: 6, 10 y 16 raciones. No son tres tartas, es una con tres precios.

Lo que hay hoy

Lo que se acaba, se apaga. Y se enciende al día siguiente. En una panadería eso pasa a media mañana todos los días, y es exactamente lo que un cartel impreso no puede hacer.

Los alérgenos, que aquí son media conversación

Gluten, huevo, leche, frutos de cáscara, soja. En un obrador la mitad de las preguntas del mostrador son esas, y tenerlas marcadas plato a plato con su icono ahorra la explicación y cubre la obligación legal.

Y el papel

Sigue haciendo falta para el escaparate. Sale en PDF de los mismos datos, así que el cartel del escaparate y la carta del móvil nunca dicen precios distintos — que en una panadería, donde los precios se mueven con la harina, no es poca cosa.

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