Blog · Cartas de vinos

Vino por copas: cómo presentarlo para que se pida el bueno

La mayoría de las cartas ofrecen «tinto de la casa» y una referencia más. Con tres bien contadas se vende el doble y con más margen.

El vino por copas es lo que más margen deja y lo que peor se presenta. En la mayoría de las cartas es una línea: «Vino de la casa, 2,50 €».

Tres referencias, no una

Con una sola opción, el cliente pide «un tinto» y ya está. Con tres, elige, y el que elige suele no elegir el más barato.

Tres tintos, tres blancos y un espumoso son suficientes. Más de eso rota mal.

Lo que hay que escribir en cada uno

En la descripción corta, que es lo que se lee en el listado, en once palabras:

«Ribera del Duero · roble · fruta y poca madera»

Y en la larga, para quien abre la ficha: la bodega, la añada, las variedades y con qué plato de tu carta va bien.

Ese último dato es el que más vende y el que casi nadie pone. «Bien con el arroz de setas» convierte una lista en una recomendación.

Copa y botella, una sola ficha

Un producto lleva varios precios. La misma referencia en copa y en botella no son dos productos.

Y cuando sube el proveedor, se cambia una vez. Es lo que evita que la copa siga con el precio de hace un año mientras la botella ya subió.

Lo que hay abierto hoy

Cada referencia tiene su interruptor. Se acaba la botella abierta, se apaga; entra otra, se enciende.

Con eso, el camarero no tiene que ir a la barra a mirar qué hay, y el cliente no pide lo que no está.

La sección propia

«Por copas» como sección de primer nivel, la primera de la carta de vinos. Es lo que más se pide y lo que más rota, y en la mayoría de las cartas está la última.

Cómo saber si funciona

En Analytics, las consultas de esas tres referencias. Si la de más margen se mira poco, o el precio no acompaña o la descripción no está haciendo su trabajo.

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