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Traducir la carta al inglés: siete cosas que salen mal siempre

La traducción automática es buena con las frases y mala con la comida. Los siete errores que se repiten en todas las cartas y cómo se arreglan.

Traducir la carta entera es un botón y tarda dos minutos. Repasarla es lo que separa una carta que vende de una que da risa en TripAdvisor.

Estos son los siete fallos que salen siempre.

1. Los nombres propios traducidos

Pulpo a feira, fabada asturiana, pisto manchego. Son nombres, no descripciones. Se dejan como están y se explican debajo.

La regla: traduce lo que explica, deja lo que nombra.

2. Las medidas españolas

«Media ración» y «ración» no significan nada fuera de España. Traducido literalmente, tampoco. Lo que funciona: decir para cuántas personas es.

3. Los cortes de carne

Es el desastre clásico. «Solomillo», «entrecot», «presa», «secreto», «pluma» tienen equivalentes que casi nunca acierta la máquina. Y «secreto» y «pluma» traducidos literalmente son directamente otra cosa.

Aquí merece la pena mirarlos uno a uno.

4. Las partes del cerdo y las casquerías

«Rabo de toro», «morro», «oreja», «callos». Traducidos sin cuidado espantan a quien igual los habría pedido con una buena descripción.

5. Las marcas y denominaciones

Un vino con DO, un queso con denominación, una cerveza local. Se quedan igual: son nombres registrados y además parte de lo que el turista ha venido a probar.

6. Los platos con nombre de la casa

«El capricho de la abuela» traducido palabra por palabra queda raro en cualquier idioma. Lo que funciona: dejar el nombre y poner la descripción traducida debajo.

7. Las alergias mal dichas

Este es el único que es grave. Los alérgenos no se traducen a mano: van marcados de la lista oficial y salen con su icono, que es igual en todos los idiomas.

Si alguna vez ves un alérgeno escrito en texto libre en una carta traducida, desconfía: los iconos existen precisamente para que no dependa del idioma.

Cómo repasarlo en cuarenta minutos

  1. Lanza la traducción entera.
  2. Repasa solo los nombres de plato, no las descripciones. Ahí está el 90 % de los fallos.
  3. Comprueba los cortes de carne y las casquerías.
  4. Lee en voz alta los diez que más vendes.

Cuarenta y cinco minutos la primera vez. Después, solo lo que cambies.

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