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Casas rurales y apartamentos: el manual de la casa en un QR

La carpeta de la entrada con las instrucciones del wifi, la caldera y los restaurantes de la zona. Cómo pasarla a un QR y no volver a reimprimirla.

En casi todas las casas rurales hay una carpeta en la entrada: instrucciones del wifi, cómo va la caldera, dónde está el contenedor, qué restaurantes hay cerca, el teléfono del propietario.

Está impresa, tiene manchas de café y la mitad de la información está desactualizada porque el restaurante que recomendaba cerró.

La carpeta cabe en un QR

Y no es una metáfora: cada apartado de esa carpeta es una sección, y cada cosa que hay dentro es un producto con su descripción y su foto.

PortadaDentro
La casaWifi · Calefacción · Electrodomésticos · Basuras
Qué hacer cercaRutas · Pueblos · Con niños · Días de lluvia
Dónde comerRestaurantes · Bares · Compra
ServiciosDesayuno · Limpieza extra · Cuna · Mascotas
ContactoTeléfonos · Emergencias

Lo que gana frente al papel

Las fotos. «La caldera está en el cuarto de la lavadora» es una frase; una foto del panel con el botón señalado es otra cosa. Y ahorra media llamada de teléfono por reserva.

El idioma. Si recibes extranjeros, la casa se explica sola en su idioma sin que tengas que imprimir tres versiones.

Que se actualiza. El restaurante que cerró se apaga en diez segundos. La ruta que este año está cortada, también.

Los servicios de pago. Desayuno, cuna, limpieza extra, late check-out: cada uno con su precio, y si tiene dos —una noche o toda la estancia— van los dos en la misma ficha.

Dónde va el QR

En la entrada, enmarcado, con una frase: «Todo lo de la casa, aquí». Y en la confirmación de la reserva, que es cuando el huésped está planificando y va a mirar qué hay cerca.

Ese segundo sitio es el que más rinde y el que casi nadie usa.

Y el papel para el mínimo

Una hoja plastificada con el wifi y el teléfono, y el QR grande. Esa hoja no cambia nunca, así que se imprime una vez y se acabó el problema de la carpeta que hay que rehacer cada temporada.

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