Blog · Cartas digitales

La terraza al sol: el sitio donde la carta digital lo tiene más difícil

Con el sol de frente una pantalla no se ve y el cliente se rinde. Qué se puede hacer y en qué casos el papel sigue ganando, dicho sin vender humo.

Hay una situación en la que la carta digital es peor que el papel, y conviene decirlo: una terraza con sol de mediodía en julio.

Con el sol de frente, la pantalla de un móvil se convierte en un espejo. El cliente sube el brillo, se pone la mano encima, se rinde y llama al camarero.

Lo que sí se puede hacer

Un diseño con contraste

En Gestión › Ajustes › Diseño de la carta, texto oscuro sobre fondo claro y letra grande. Una carta con fondo oscuro y letra fina es preciosa dentro y ilegible fuera.

Si la mayoría de tus mesas están al sol, esa decisión es más importante que el gusto.

El QR bien puesto

En un soporte de pie y en la sombra de la mesa, no plano sobre la superficie donde da el sol. Y en un material mate: el metacrilato brillante con sol de frente no se escanea.

El papel donde toca

En terraza, la carta impresa sigue siendo la buena. Y sale del mismo sitio: PDF desde el icono de la impresora, con los mismos datos, así que no dice precios distintos.

Lo que se hace en muchos sitios y funciona: papel en la terraza y QR en la mesa de dentro. No es rendirse, es usar cada cosa donde va mejor.

Lo que la carta digital sigue aportando en la terraza

Aunque el cliente pida por el papel:

  • Los alérgenos completos están a un escaneo, y ahí no hay letra pequeña que valga.
  • La carta en su idioma, para el turista, que en terraza es la mayoría.
  • Y el papel de la terraza se reimprime desde los mismos datos cuando cambia algo, en dos minutos.

Y una cosa que sí gana la digital

El plato que se acabó. En terraza con veinte mesas, apagar un plato desde el móvil evita veinte conversaciones. El papel de la terraza seguirá poniéndolo hasta que lo reimprimas, pero al menos quien escanee no lo pedirá.

Ninguna de las dos cosas resuelve todo. Lo que no tiene sentido es elegir una y quedarse sin la otra.

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