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Las fotos que hacen los clientes: lo que dicen de tu carta

Si nadie fotografía tus platos, no es la comida: suele ser la luz y la vajilla. Y esas fotos son publicidad gratis que tu carta puede aprovechar.

Un plato que se fotografía se comparte. Y un plato que se comparte trae gente sin que cueste nada.

Si en tu local nadie saca el móvil, merece la pena preguntarse por qué — y casi nunca es la comida.

Lo que hace que un plato se fotografíe

La luz de la mesa. Es lo primero y lo que menos se piensa. Con luz cálida muy baja, las fotos salen naranjas y nadie las publica. Un punto de luz sobre la mesa cambia eso.

La vajilla. Un plato blanco liso funciona siempre. Uno con dibujos, casi nunca.

La altura del plato. Lo que tiene volumen se fotografía; lo plano, no.

El contraste. Un guiso marrón sobre plato marrón no se fotografía por bueno que esté.

Y ahora, lo que tiene que ver con la carta

Esas fotos que hacen los clientes te dicen qué platos se ven bien. Y eso es exactamente lo que decide qué platos deben llevar foto en tu carta.

Mira lo que la gente publica de tu sitio. Esos son los que merecen foto. Los que nadie fotografía, mejor una buena descripción.

Es una encuesta gratis que ya está hecha.

Lo que puedes hacer con ellas

Pedirlas. Muchos clientes las dan encantados. Una foto real de un plato en una mesa vende más que una de estudio.

Usarlas en la carta, con permiso. Y si son buenas, son mejores que las tuyas: tienen la luz y el ambiente de tu local.

Lo que no hay que hacer

Poner el hashtag en un cartel en cada mesa. Cansa, y quien iba a publicar lo iba a hacer igual.

Pedir la foto a cambio de algo. Se nota y resta.

Y el enlace, que es lo que cierra el círculo

Si alguien publica tu plato, quien lo ve va a buscarte. Que en tu Instagram y en tu ficha de Google esté el enlace de la carta es lo que convierte esa foto en una mesa.

Sin enlace, esa persona ve una foto bonita y no llega a ninguna parte.

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