Blog · Primeros pasos

La revisión mensual de la carta: quince minutos y una lista

Ocho comprobaciones que evitan que la carta se degrade sin que nadie se dé cuenta. Una vez al mes, con el móvil en la mano.

Una carta digital no se estropea de golpe: se degrada. Un precio aquí, un plato apagado que nadie encendió, una descripción que ya no es cierta.

Quince minutos al mes lo evitan. Esta es la lista.

1. Ábrela como cliente

Escaneando el QR de una mesa, no desde el panel. Lo que se ve desde ahí no es lo que ve quien se sienta.

2. ¿Está todo lo que hay?

Repasa si algún plato se apagó un día y nadie lo volvió a encender. Es el fallo más silencioso: ese plato simplemente ha dejado de venderse.

3. ¿No está lo que no hay?

Al revés: lo que ya no se sirve y sigue encendido.

4. Los precios

Compara diez precios con lo que cobra la caja. Si alguno no coincide, ahí tienes una reclamación esperando.

5. Los alérgenos de lo que ha cambiado

Si has cambiado de proveedor en algo —el pan, las salsas, los rebozados— repasa esos platos. Es lo único de esta lista que no es de orden.

6. Analytics: los diez más vistos

Compáralos con los diez más vendidos. Y haz un solo cambio con lo que veas.

Un cambio cada vez, porque si tocas cinco cosas no vas a saber cuál funcionó.

7. El QR físico

Da una vuelta por las mesas. Pegatinas rayadas, despegadas, manchadas de grasa o tapadas por el servilletero.

Es lo que más baja las visitas y lo que menos se mira.

8. El horario

Sobre todo al entrar y salir de temporada. Y si has cambiado la hora de cierre de la cocina, que esté puesto: es la queja número uno de las reseñas.

Y una pregunta al equipo

«¿Os preguntan menos por los alérgenos que hace tres meses?»

Si la respuesta es que sí, la carta está trabajando. Si es «igual que antes», es que está desfasada o que nadie la abre — y entonces las ocho comprobaciones de arriba dirán por qué.

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